Hoy, quiero volver con Hesse, y con su lobo estepario, aunque ahora sea incapaz… siento que he malgastado mi tiempo el último año de una manera que para nada puede asemejarse a la vida…, quizás sea por ello, que para que las cosas vuelvan a su cauce cotidiano, tuviera que llegar la caída, pues, cuando se avanza por un camino pedregoso tarde o temprano a todos, nos sabe la boca sangre, sin embargo, en ocasiones, algunos de nosotros hemos saboreado tantas veces ese denso líquido que se vuelve familiar e incluso agradable, de ahí, el delicisiosamente dolorida, que de una manera menos literaria podría traducirlo en cierto sentido como ese refrán popular que reza: sarna con gusto, no pica… en fin tanta palabrería para aún no haber expresado nada en claro, pero… c´est la vie, arrrghhhhh!, ahora viene a mi cabeza aquella estúpida canción techno que decía algo así: la vie c´est fantastique pourquoi tu t la compliques, mucho mejor otra canción francesa que en estos momentos también vino a mi memoria, sublime, que voy a permitirme no mencionar pues sería bastante fotográfica de cual es mi estado actual… y tampoco puedo ponerme de nuevo góticamente literaria, como me dijeron recientemente… En fin toda esta palabrería absurda y sin sentido, para decir que me he pasado la noche en vela esperando ver nevar, anhelando ver nevar, cerrando los ojos y en vez de dormir, comportandome como cuando tenía 4 años y en la noche de reyes me hacía la dormida esperando el momento, que con certeza sabía que llegaría de despertar y ver lo que me habían dejado aquellos magos de oriente, que en aquel momento si que tenían mucho sentido para mí, pues algo parecido me paso esta madrugada con la nieve… y en el fondo tenía una certeza de que esa nieve llegaría… pero no, no ha llegado, comportándose de igual modo que muchas otras cosas que en mi vida, parecian tan claras y certeras… y después: ¡Sorpresa!, eran todo lo contrario…, aunque más que sorpresa hubiera sido mejor usar la expresión ¡Zas!, en toda la boca… continuare ahora, con mi metafórica nieve…, esa nieve que no ha llegado y se ha convertido en una obsesión absurda y dañina que siento como va perforando cada poro y va quemándolo de una manera tan lenta que el dolor se hace profundo y continuo y ha hecho que mis lacrimales se queden secos, vacios… pero, no, no es que me este convirtiendo en una insensible, sino que, aunque suene derrotista… es que realmente, me estoy acostumbrando al dolor y como ya mencione con anterioridad… de ahí, el deliciosamente dolorida… y si al final llega a nevar, ya me dará igual, y en el momento que lo haga bajare la persiana y me mostrare indiferente hacia la nieve… o al menos eso quiero pensar, me gusta sentirme fuerte, creermelo, aunque en el fondo es un autoengaño que en palabras de la psicología de la gestalt: tanto mi perro de arriba, como el de abajo comparten y por tanto no se produce conflicto entre ellos para sacarme de mi error, sino que generan un autoengaño que a su vez crea una situación que llevaría largas semanas de tratar en la terapía de la silla caliente… pero sin cojines por favor, con sangre…
En este momento me pregunto, ¿Qué fue de aquella Lidia que gritaba aquello de que no existían superhombres, sino supermujeres?, creo que la vida… la ha mostrado que por muy super que se sea… ese super va acompañado de la palabra mujer, que lleva implicito el hecho de ser un ser humano, y aquí está el problema… que volviendo a Nietzsche… hay demasiados demasiado humanos… y quizá yo me halla topado con algunos de ellos, y de nuevo me han hecho odiar el vivir en el limbo, ese limbo que alguna vez fue placentero y confortable y ahora solo hace que ser un generador de miedos ocultos, entre falsas sonrisas y tonterias…, ¿Por qué me sigo esforzando en dar una imagen de supermujer?, quizás sea hora de acuñar el término minimujer, pero… algunos podrían considerarlo un término misogino, aunque para nada tenga que ver, lo que si es un término que se traduce en baja autoestima, dolor, desengaños, etc. Jajajajaja, yo que creía haberle dado un gran bocado a la vida y lo que realmente hice fue tomar una pequeña miga de ella, que encima de dura se me atraganto y me hizo vomitarla… c´est la vie… y aún no ha nevado, ni seguramente lo haga.
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