…. partiendo de la base de que cada individuo es único y como tal, piensa de manera única, cuando un individuo intenta imponer su forma de pensar a otros, esta situación, a mi entender, puede ser reflejo de que éste no considere a los otros como sus iguales,, ya que considera que lo suyo es algo mejor, y por ello intenta imponerlo al resto. U quizás puede ser por un comportamiento egoísta de este individuo que para facilitar su existencia intente tornar a los demás como él, y así no tener que malgastar sus esfuerzos en entender y adaptarse a los demás para lograr una convivencia óptima. Teniendo en cuenta esta primera idea, ahora multipliquemos esta situación por cada individuo presente en el globo y sumemos a la ecuación, el egoísmo, la codicia y todas las pestes que afectan a la raza humana, y a partir de ahí añadamos unos pequeños sujetos que piensan en esta situación y están dispuestos a hacer cosas para mejorarla… pero, claro, también son hombres y no pueden hacer frente a esta situación solos, por lo que primero deben de crear conciencia en las mentes enfermas y encontrar la cura para que poco a poco la humanidad se empiece a despertar de este letargo de estupidez y humanidad que parece que ha embriagado a tantos hombres que sucumben ante los cantos de sirena vertidos por los pensamientos individualistas, sin darse cuenta de que la deuda que contraen con este pacto va a tocar más a la débil situación vital de estos seres vivos con pretensiones de dioses, corrompiendo sus entrañas de modo que se desate una “septicemia” incapaz de curar, y que a su vez va a ir expandiéndose como un vertido de petróleo segando toda la vida que encuentre a su paso, incluso las del resto de seres vivos que desgraciadamente les ha tenido que compartir este espacio de tiempo con nosotros, y de los pocos grupos de individuos a los que aún no han llegado estos virus corrosivos y se muestran ajenos a ellos, y a la vez, trágicamente, son los más débiles y vulnerables porque dependen de la solidaridad, bondad, caridad, etc., de sus hermanos infectados, valores que han sido engullidos vorazmente por esta plaga, que lenta, pero incansablemente va abrazando a todo el planeta hasta que ya no quede ni una luz de esperanza para estos seres que perdieron el norte y por un momento se consideraron omnipotentes y creyeron que podían tener al mundo en su mundo… pero, no se dan cuenta de que en realidad están aniquilando todas las cualidades y características que podían lograr que este inminente juicio final de la vida pudieran ser salvados u almenos permitir a las siguientes generaciones tener una oportunidad, siendo reflejo esto último, de nuevo, del egoísmo humano que al igual de que no viven sus vidas plenamente, la mayoría ni al 50%, no pueden permitir que el resto de compañeros puedan vivir la suya, por lo que en realidad ya no estamos viviendo nuestras vidas, sino que la septicemia nos ha convertido en unos muertos que como zombis, se asemejan a los vivos pero vagan hasta un destino final atroz, y sin ni siquiera están siendo conscientes de que no están disfrutando su último camino…
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